Entrevista con Danny Ramírez de la Conferencia Nacional de Organizaciones Afrocolombianas sobre el Proceso de Paz

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Entrevista con Danny Ramírez de la Conferencia Nacional de Organizaciones Afrocolombianas sobre el Proceso de Paz

Existen pocos colombianos cuyas vidas no se hayan visto afectadas de manera directa o indirecta por el conflicto armado entre el gobierno y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). Sin embargo, a lo largo de los más de 50 años de conflicto, los daños han afectado a un segmento de la población colombiana de manera desproporcionada tal como lo señalan múltiples informes de organizaciones de derechos humanos nacionales e internacionales donde coinciden que el pueblo afrocolombiano ha tenido las afectaciones más cruentas de la guerra en Colombia. Por tomar un ejemplo, de los 6 millones de personas que se encuentran actualmente desplazadas internamente, dos millones de ellas son afrocolombianas. Esto es especialmente preocupante considerando que la población afrodescendientes es solo el 10 por ciento de la población total de Colombia. Dada esta desproporción es vital que las preocupaciones e intereses de este pueblo históricamente marginado se vean tomados en cuenta en las negociaciones de paz que se están llevando a cabo en La Habana, Cuba entre el gobierno del Presidente Juan Manuel Santos y las FARC si se pretende lograr construir una paz sostenible y duradera.

Por esta razón, entrevistamos a Danny María Ramírez Torres, Coordinadora del componente de Mujer y Género de la Conferencia Nacional de Organizaciones Afrocolombianas (CNOA), organización social que trabaja en pro de los derechos humanos e intereses colectivos de la población afrocolombiana. Tuvimos la oportunidad de conversar con Ramírez luego de que ella estuviera en Washington D.C., discutiendo la importancia de asuntos de género en el proceso de paz en la conferencia “Mujeres y el Proceso de Paz en Colombia” llevada a cabo en el Instituto de Paz de los Estados Unidos (United States Institute of Peace, USIP), el 25 de junio del 2014. Como una persona con extenso conocimiento sobre la problemática de los pueblos afrocolombianos, la entrevistamos con el fin de conocer más sobre los intereses de las comunidades afrocolombianas en el proceso de paz, las estrategias de la CNOA para preparar a las comunidades a enfrentar los retos del posconflicto y sus sugerencias para la administración del presidente Santos para lograr superar los mayores retos del pueblo afrocolombiano.

¿Nos podría decir cuál es la misión de la Conferencia Nacional de Organizaciones Afrocolombianas y cuál es la misión del componente de mujeres?

La CNOA es una convergencia a nivel nacional, en la que confluyen 246 organizaciones de primer y segundo nivel, redes y articulaciones. Entre sus miembros hay organizaciones de mujeres, jóvenes, personas en situación de desplazamiento, consejos comunitarios y organizaciones urbanas. Nuestra misión es trabajar por los derechos humanos del pueblo afrocolombiano y sus intereses colectivos; articulando diferentes iniciativas de organizaciones afrocolombianas, a través de la construcción de capacidades en incidencia política y legislativa, fortalecimiento organizaciones, comunicación estratégica, territorio y territorialidad con unos ejes transversales como son los enfoques de género (derechos de las mujeres) y generacional (Infancia y juventud). En ese sentido, el componente de mujeres se enfoca en realizar aportes en la construcción de políticas públicas en la búsqueda de las transformaciones contra la realidad adversa de las afrocolombianas, como un grupo que se ha visto particularmente empobrecido y marginado históricamente; incluso por el conflicto armado. Las líneas de trabajo de CNOA son variadas, pero uno de los componentes más importantes de ella es la incidencia política en los niveles ejecutivos y legislativos del gobierno. A través de la incidencia política tratamos de promover políticas positivas que nos ayuden a resolver problemáticas estructurales como la exclusión política, la falta de educación y la discriminación. También trabajamos de cerca con la población afrocolombiana base para poder acompañarles en la formulación de propuestas efectivas ante sus gobiernos locales y así lograr cambios positivos en sus comunidades.

 

¿ Cómo una organización que representa una de las poblaciones más vulnerables a la violencia, cuál es el rol de CNOA en la construcción de un proceso de paz sostenible?

Uno de los roles más importantes de CNOA en la construcción de paz es seguir sirviendo como puente entre la población afrocolombiana y el Estado para lograr establecer un dialogo positivo y constructivo para superar las brechas de desigualdad. Debemos seguir informando al gobierno sobre muchas de las problemáticas que viven nuestras comunidades, ya que una vez que se firme el acuerdo de paz entre el gobierno y las FARC aparentemente se resolverá un gran problema social que afecta a nuestras comunidades de manera particular y desproporcionada; nosotros entendemos que con el cese al fuego armado entre el gobierno y las guerrillas de las FARC los problemas de la población afrocolombiana no se resolverán pero creemos que se nos quita una gran carga de opresión y sometimiento de nuestros territorios. Antes de que se firme el acuerdo, la CNOA sigue trabajando para preparar a las comunidades a enfrentar los retos que vendrán en el posconflicto, los cuales consideramos que pueden ser igual de lesivos que la guerra sino se tramitan de manera adecuada y sobre todo haciendo las valoraciones contextuales y territoriales correspondientes, dentro de nuestras iniciativas en esa labor está poder identificar cómo será la integración de los excombatientes a la vida civil y cómo estos retos deben enfrentarse estos retos; de igual forma prepararnos para la refrendación de los puntos de la agenda de negociación, pues en muchos de nuestros territorios es donde se ha librado la guerra, y es importante saber cómo quedan establecidos los acuerdos finales, por ejemplo. Estos son algunos de los retos en los que debemos enfocarnos si el acuerdo va a funcionar realmente como un marco para lograr una paz sostenible y duradera, a partir de allí se despliegan otros retos que en su momento deben plantearse. Naturalmente también debemos seguir sensibilizando a la población en general sobre las problemáticas que afectan a las comunidades afrocolombianas como la falta de oportunidades económicas y sociales que pauperizan nuestras condiciones de vida, y nos siguen sumergiendo en esa violencia sistemática en la que hemos vivido por muchos años.

 

En el evento “Mujeres y el Proceso de Paz en Colombia” en el que usted participó el 25 de junio del 2014 en el Instituto de Paz (USIP), se habló de la necesidad de construir una cultura de paz ¿Qué significa para usted una cultura de paz y cuáles medidas concretas se pueden tomar para construir este tipo de cultura?

Cuando hablamos de una cultura de paz nos referimos a un grupo de valores y formas en que nos relacionamos con las personas alrededor de nosotros. Con estos valores y formas de relacionarnos rechazamos totalmente la violencia por más mínima o inofensiva que parezca a primera vista. Nuestro lenguaje cotidiano es un ejemplo claro donde se puede ver una falta de cultura de paz. Por ejemplo, si vas tarde para el trabajo, es común decir ‘Mi jefe me va a matar’. Este tipo de frase refleja que la violencia ha sido normalizada en nuestra sociedad y nos deja sin forma pacífica de comunicarnos. Para mejorar la situación, necesitamos un cambio consciente en la forma en que interactuamos en nuestra sociedad. Para lograr esto va a ser necesario alterar la simbología de nuestra vida cotidiana. Podemos lograr este cambio de dos formas: una forma concreta y otra forma un poco más abstracta. La forma concreta conlleva realizar acciones específicas y visibles sobre construcción de paz, por ejemplo, piezas comunicativas, sean folletos, boletines o cartas donde se denuncia la violencia y luego distribuir estas piezas comunicativas en iglesias, escuelas u otros centros de reunión. La forma más abstracta tiene que ver con trabajar temas como la aceptación de género y diversidad y promoción del desarrollo igualitario sostenible los cuales están conectados a la paz también, es decir, trabajar constantemente para eliminar cualquier forma de opresión o discriminación del otro por sus particularidades personales.

Si se logra firmar un acuerdo entre el gobierno del Presidente Juan Manuel Santos y las FARC ¿cómo cambiaría el rol y la función de su organización?

Si se firma el acuerdo nuestro rol no va a cambiar. La firma de un acuerdo logra que dos grupos específicos que han vulnerado nuestros derechos terminen el conflicto entre ellos, pero nuestros problemas y cómo nosotros nos relacionamos con estos dos grupos no cambiará mucho con la firma del acuerdo y por eso nuestra función se mantendría igual. Nosotros seguiremos promoviendo un Estado garantista para toda la población. Lastimosamente a nuestra Colombia le faltan 20 o 30 años para lograr una paz verdadera para todos los ciudadanos y ciudadanas.

¿En qué aspectos será el segundo mandato del Presidente Juan Manuel Santos diferente al primero para los afrocolombianos? ¿Cuáles recomendaciones le daría usted al gobierno para lograr una diferencia positiva?

En mi opinión personal, no sé si habrán grandes cambios entre el primer y el segundo mandato del Presidente Santos, la verdad no creo que vaya a haber gran diferencia entre los dos mandatos. El Presidente Santos tiene muchos compromisos con diversos grupos sociales y políticos lo cual hará difícil su trabajo, pero por dicha razón todos estamos luchando por la paz de forma conjunta. Si le pudiera dar una recomendación a la administración del Presidente Santos para poder lograr una diferencia positiva en las vidas de las poblaciones afrodescendientes sería que implemente un acuerdo programático con los pueblos afrocolombianos. Con este acuerdo se podría atender a nuestras problemáticas y es un acuerdo que se puede lograr realísticamente. Otra recomendación sería que se cambie la forma en que la sociedad ve el rol del pueblo afrocolombiano en el conflicto. Al pueblo afrodescendiente se le trata muchas veces como víctima del conflicto, pero es más acertado hablar de nuestro pueblo como sujeto del conflicto. Adicionalmente, para combatir problemas como el racismo se pueden implementar varias convenciones internacionales que Colombia ha firmado. Lo cierto es que en cuatro años no se van a poder resolver todo los problemas que nos afectan, pero se pueden sentar buenas bases sobre las cuales futuros mandatos podrán seguir trabajando para unas mejores condiciones de vida.

¿Cuáles recomendaciones le daría usted a los Estados Unidos y a los donantes internacionales para poder apoyar a los afrocolombianos a adaptarse a la transición de vivir en conflicto a postconflicto?

Para apoyar a los afrocolombianos a medida que el país hace su transición de conflicto a postconflicto es importante que los Estados Unidos y los donantes internacionales sigan apoyando de forma activa y entusiasta las dinámicas propias de las organizaciones afrocolombianas. La firma del acuerdo logrará un marco sobre el cual se puede construir la paz, pero el acuerdo por sí solo no conseguirá paz. Aunque es sumamente importante que los Estados Unidos y los donantes internacionales apoyen las negociaciones y aporten sus recursos y experiencias a las negociaciones, el acuerdo es lograr el cese al fuego a nivel nacional entre dos grupos que están alejados de los problemas cotidianos de las comunidades. Nosotros, las organizaciones civiles, jugaremos un papel importante a la hora de trabajar para asegurarnos que la paz se construya a nivel local. Los donantes pueden ayudar a las organizaciones civiles con recursos económicos y técnicos para poder tratar efectivamente los retos del postconflicto. Entre todos deberemos de construir la paz, todos y todas podemos ser constructores de paz. Siempre he pensado que si hay países dispuestos a apostar a la guerra, les sería más fácil y barato apostarle a la paz.

¿Hay algo más que le gustaría mencionar?

Me gustaría recalcar nada más que Colombia y el pueblo afrocolombiano necesitamos del apoyo de la comunidad internacional para poder ponerle fin al conflicto y empezar a construir la paz. Es triste que existan generaciones de colombianos que hemos nacido y crecido en la guerra. Esto va a ser un proceso largo pero queremos cambiar la situación. Queremos que los colombianos y colombianas nazcan y crezcan en paz.

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