Solicitud de extradición EE.UU. socava proceso de paz en Colombia

Ex líder guerrillero, y congresista electo, en huelga de hambre en la cárcel

Por Anthont Dest, Candidato para PhD, University of Texas en Austin

El lunes por la noche, agentes del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) de la Fiscalía General de la Nación arrestaron a Seuxis Hernández Solarte en su casa en Bogotá. Mejor conocido como Jesús Santrich, quien es congresista elegido del partido político de las FARC, jugó un papel central en las negociaciones entre el gobierno colombiano y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). A propósito de su arresto, Santrich inició su segunda huelga de hambre del ultimo año: su primera huelga de hambre duró veinticinco días por el continuo encarcelamiento de presos políticos de las FARC después de la firma de los Acuerdos de Paz.

Según la circular roja de la INTERPOL al que se hizo referencia en su arresto, el Tribunal de Distrito Sur de Nueva York acusó a Santrich y otros tres integrantes de las FARC de conspirar para importar diez toneladas métricas de cocaína a los Estados Unidos, el consumidor de cocaína más grande del mundo. Alega que entre el 1 de junio de 2017 y el 4 de abril de 2018, Santrich y sus cómplices “acordaron proporcionar 10,000 kilogramos de cocaína y los compradores acordaron proporcionar $15 millones de dólares para la compra de esa cocaína, que los compradores entregarían a uno de los asociados de los conspiradores en Miami, Florida.” Estas acusaciones son serias y podrían resultar en su extradición si fueran aprobadas por el sistema judicial colombiano.

Durante una conferencia de prensa el 10 de abril, el líder de las FARC, Iván Márquez, criticó el arresto de Santrich, quien es ciego y está bajo una fuerte vigilancia desde la firma del Acuerdo de Paz del 2016, como “otro sistema corrupto del sistema judicial estadounidense”. Según la declaración oficial de las FARC: “Con la captura de nuestro camarada Jesús Santrich el proceso de paz se encuentra en su punto más crítico y amenaza ser un verdadero fracaso”.

El arresto y posible extradición de Santrich representa un fuerte golpe para el ya tambaleante proceso de paz de Colombia con las FARC. Después de más de medio siglo de conflicto armado interno, el grupo guerrillero clandestino más antiguo de América Latina conservó su sigla y se convirtió en un partido político, la Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común. Los Acuerdos de Paz representan un logro importante que, de ser implementado, abordaría algunas de las causas fundamentales del conflicto colombiano.

Sin embargo, el gobierno colombiano ha tardado en pasar del papel a la práctica. Las reformas que prometen titulación de tierra para el campesinado y programas de desarrollo alternativo para la sustitución de cultivos de uso ilícito apenas están iniciando. En lugar del apoyo del gobierno, muchos cultivadores de coca enfrentan el cañón de un fusil o los humos tóxicos de los pesticidas utilizados en la erradicación forzosa de cultivos de uso ilícito, como lo demuestra el asesinato de siete manifestantes por la Policía Antinarcóticos en octubre de 2017. Después de gastar más de $ 10 mil millones en su mayoría ayuda militar y policial a través del Plan Colombia, el gobierno de los EE. UU. se niega a apoyar cualquier programa de construcción de paz que incluya a las FARC, que permanece en la lista de organizaciones terroristas del Departamento de Estado.

Ahora, con tasas de reincidencia de más del 10% entre los ex guerrilleros de las FARC, el compromiso faltante del gobierno para reintegrar de manera efectiva y segura a los excombatientes augura una nueva etapa de violencia. La amenaza de extradición solo amplifica la desconfianza de los ex guerrilleros hacia el gobierno. El ELN, el segundo grupo guerrillero más grande de Colombia que actualmente negocia con el gobierno en Ecuador, se dio cuenta. El martes por la mañana, publicó una pronunciamiento sobre el arresto de Santrich titulado: “Estados Unidos ataca los acuerdos de paz”.

A lo largo de las negociaciones, el tema de la extradición representó una línea roja para las FARC: los guerrilleros no estaban dispuestos a entregar sus armas solo para pasar condenas en una prisión de los EE. UU. Es importante recordar que las FARC mantuvieron una ficha (¿?) de alias Simón Trinidad, líder de las FARC quien actualmente cumple una condena de 60 años en los Estados Unidos, y lo incluyeron en la lista de negociadores mientras que exigieron su libertad sin éxito. Actualmente, unos 60 miembros de las FARC son buscados por el sistema judicial de los EE. UU. La Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) establecida por los Acuerdos de Paz alivió ostensiblemente las preocupaciones de las FARC acerca de la extradición por medio de garantizar la inmunidad para los crímenes cometidos antes de los Acuerdos (excluyendo los crímenes de lesa humanidad). Pero los cargos contra Santrich violan las estipulaciones de inmunidad porque ocurrieron después de la firma de los Acuerdos. Si se le encuentra culpable de los cargos, no tendrá inmunidad de enjuiciamiento, ya que los hechos ocurrieron después de la firma de los acuerdos. Ahora, el caso de Santrich servirá como la primera prueba importante de la JEP, ya que determina el procedimiento para el enjuiciamiento. Como una de las voces más radicales de las FARC, el arresto de Santrich despierta preocupaciones sobre el posible uso de medidas judiciales para silenciar a la oposición política luego de los Acuerdos de Paz.

La decisión de dar prioridad a la extradición por parte del Departamento de Justicia de EE. UU. Jeff Sessions y Donald Trump justo antes de la Cumbre de las Américas no debería ser una sorpresa, especialmente si se considera su apoyo vigoroso para perseguir sentencias máximas por delitos relacionados con las drogas. Esto incluye sentencias de muerte sancionadas por el estado y el apoyo a la guerra asesina contra las drogas del presidente filipino, Rodrigo Duterte. Sin embargo, al buscar la extradición de Santrich y otros miembros de las FARC, las autoridades estadounidenses y colombianas corren el riesgo de perder el apoyo de las FARC en este momento crucial para construir la paz en Colombia y volver a caer en un círculo vicioso de violencia.

Tags: Extradition, U.S. Policy

1 comment for “Solicitud de extradición EE.UU. socava proceso de paz en Colombia

  1. April 25, 2018 at 4:48 pm

    El gobierno y la dea- cía, deberían preocuparse por todos sus adictos y consumidores, sacarlos de ese flagelo y dejarnos en paz porque sin consumidores no hay vendedores. Es que se creen los dueños del mundo y de la vida de. las personas, son unos desgraciados. La esclavitud ya no debería existir. Esta extradición se la debemos al para o Uribe, ese merece la pena de muerte por corrupto. NO a la extradición. Atte. Nohora Moreno.

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